El calendario astronómico de 2026 tiene una cita obligatoria en los cielos de la Patagonia. El próximo martes, apenas despunte el sol, se producirá el primer eclipse solar anular del año. Este evento, bautizado popularmente como el "Anillo de Fuego", ocurre cuando la Luna se alinea entre la Tierra y el Sol, pero debido a su distancia orbital, no logra cubrir el disco solar por completo.
Para la región de Magallanes, la importancia es doble: por un lado, la cercanía con la zona de anularidad total (Antártica) y, por otro, la coincidencia del fenómeno con la hora del amanecer, lo que promete fotografías e imágenes inéditas del horizonte fueguino teñido por el halo solar.
La NASA explica que este tipo de eclipse se diferencia del total debido a la órbita elíptica de nuestro satélite natural:
Apogeo lunar: La Luna se encuentra en un punto más alejado de la Tierra, lo que provoca que su tamaño angular sea ligeramente menor al del Sol.
El efecto visual: Al no tapar la totalidad de la estrella, los bordes del Sol sobresalen alrededor de la silueta oscura de la Luna, creando el característico anillo brillante.
Aunque el "anillo" perfecto solo se verá en el territorio antártico, las localidades chilenas tendrán una visión privilegiada:
Las autoridades de salud y astronomía han sido enfáticas: observar un eclipse anular es más peligroso que uno total, ya que el Sol nunca se oculta por completo y sus rayos pueden causar daños irreversibles en la retina en pocos segundos.
Recomendaciones esenciales:
Lentes certificados: Usar exclusivamente lentes con certificación ISO 12312-2. Los lentes de sol comunes, por más oscuros que sean, no sirven.
Instrumentos ópticos: Si usa telescopios o cámaras, estos deben tener filtros solares profesionales en la entrada de luz (objetivo), no en el ocular.
Supervisión: Los niños deben ser supervisados en todo momento para evitar que miren al horizonte sin protección durante el amanecer del martes.
La llegada de este evento ha despertado un alto interés en la comunidad científica internacional, que ya se desplaza hacia Punta Arenas para embarcarse hacia la Antártica o establecer puntos de observación en Puerto Williams. Asimismo, se espera que el sector turístico local vea un incremento en la demanda de visitantes "cazadores de eclipses" que buscan vivir la magia del cielo austral.