Fin al misterio. el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció desde la rosaleda de la Casa Blanca que firmará un decreto que impone “aranceles recíprocos” a países de todo el mundo, entre ellos Chile. Un anuncio que tiene vigencia desde el 9 de abril próximo y que busca “fortalecer la posición económica internacional de los Estados Unidos y proteger a los trabajadores estadounidenses”.
“Firmaré una histórica orden ejecutiva que instaura aranceles recíprocos a países de todo el mundo. Recíproco significa: ellos nos lo hacen a nosotros y nosotros se lo hacemos a ellos”, declaró en la Casa Blanca. “Este es uno de los días más importantes, en mi opinión, en la historia de Estados Unidos”, añadió.
En una presentación, con una tabla en mano, el presidente Trump fue anunciado la tarifa que le aplicará a cada país, con China a la cabeza y Chile en la parte baja. En la región, con el mismo arancel, aparece Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, Argentina, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, República Dominicana y Trinidad y Tobago.
Sin embargo, para el caso de Chile y sus pares de la región de listado, el 10% de arancel que se le aplica, replica, en la mayoría de los casos, el mismo 10% que Estados Unidos estima que el país le impone.
Casos de la región donde el arancel es superior al 10% son los de Guyana (38%), Nicaragua (18%) y Venezuela (15%).
Por otro lado, Trump ha comunicado que sobre China recaerán unos aranceles del 34% en respuesta a unas políticas que encarecen los productos norteamericanos en un 67%. Asimismo, a Japón se la penalizaría con un 25%; a Corea del Sur, con un 25%; y a Taiwán, con un 32%. Entre las menos afectadas estaría Reino Unido, con unos aranceles del 10%.
“Les cobraremos aproximadamente la mitad de lo que ellos nos cobran y nos han estado cobrando. Así que las tarifas no serán totalmente recíprocas”, ha avisado desde la Casa Blanca.
El objetivo, según explicó Trump en la ceremonia, es compensar los aranceles que aplican las naciones a Estados Unidos, “ barreras no monetarias, y otras formas de engaño”.
Otro de los anuncios arancelarios fue que existiría una gravamen de al menos 10% para todos los productos que entren al país, al margen de no aparecer en listado publicado por la Casa Blanca.
Desde la Casa Blanca también explicaron que los aranceles anunciado permanecerán vigente una vez que Trump estime que el déficit comercial evaluado por su administración haya desaparecido o mitigado. Además, advirtieron que, en caso de represalias, los aranceles aumentaran y podrán disminuir si “los socios comerciales toman medidas significativas para remediar los acuerdos comerciales no recíprocos y alinearse con los Estados Unidos en asuntos económicos y de seguridad nacional.
La medida también busca potenciar la industria nacional, bajo el lema de campaña “Hecho en Estados Unidos”. “Estos aranceles buscan abordar las injusticias del comercio global, repatriar la producción e impulsar el crecimiento económico del pueblo estadounidense”, dijo la Casa Blanca en su comunicado.
El impulso de la industria nacional, como la manufacturera y militar, entre otras, también se justifica desde la administración de Trump como una medida de seguridad nacional.