Con el Vertedero Municipal en su límite operativo y un proyecto regional atrasado por años, el Gobierno Regional (GORE) y la Municipalidad de Punta Arenas acordaron un nuevo marco de trabajo para viabilizar el Centro de Gestión de Residuos Sólidos de la Provincia de Magallanes. La definición política es nítida: la administración del futuro centro recaerá en el municipio, con apoyo técnico y financiero del GORE.
El gobernador Jorge Flies abrió la sesión reconociendo la complejidad del proyecto, “probablemente de los más complejos desde el punto de vista técnico”, y explicitó el cambio de eje institucional: “Quien se va a hacer cargo del futuro centro es el municipio de Punta Arenas(… ) y eso exige trabajar estrechamente entre nuestros equipos”.
Agregó que, a partir de la Ley de Presupuestos, el GORE podrá cofinanciar operaciones por sus altos costos y estimó “entre 5 años para cerrar diseño y pasar a ejecución y construcción”, con un estándar integral que considere impermeabilización basal, control de gases, tratamiento de lixiviados (ósmosis inversa), monitoreo hidrogeológico y economía circular.
Desde el municipio, el alcalde Claudio Radonich valoró que por fin se asuma el atraso y el rol que tendrá la casa edilicia, pero exigió certezas y medidas inmediatas: “Se reconoce la demora y que nunca la municipalidad tuvo un rol; eso se corrige desde ahora”.
Como paliativo, planteó “minería en el vertedero”: “Estamos viendo maquinaria para moler y reducir volumen, extendiendo la vida útil al menos 5 años”. Y advirtió que “al vecino le importa que su basura esté bien dispuesta; necesitamos cronograma real y apoyo para evitar el colapso”.
En lo técnico, el GORE informó que el diseño -iniciado en 2017, con RCA obtenida- entrará a una revisión de contrato por observaciones a la consultora; si no prosperan las modificaciones, se pondrá término anticipado para reencauzar las etapas finales, ahora con contraparte municipal designada. La División de Infraestructura del GORE encabezará la coordinación permanente.
Ubicación del proyecto
El proyecto mantiene localización en el actual sector del vertedero, al sur de la ciudad, lo que obliga a gestión fina del cierre del sitio existente y del resguardo de franjas, dado el estrés del terreno. Desde el Concejo Municipal pidieron un Gantt validado, subsidios de operación y un plan robusto de educación ambiental, compostaje y separación en origen.
Flies cerró con la hoja de ruta: “Vamos a afinar el trabajo conjunto y destrabar permisos”; Radonich, con el mandato ciudadano: “La certeza es fundamental. Perdimos tiempo; ahora toca ir hacia adelante y estirar la vida del vertedero mientras llega el centro”, concluyó.