La Región de Magallanes y de la Antártica Chilena sigue sacando cuentas alegres en lo que va de temporada estival. De acuerdo con la última Encuesta Mensual de Alojamiento Turístico (EMAT) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el sector hotelero regional cerró noviembre con indicadores al alza, reafirmando su estatus como el motor turístico de la Patagonia.
Durante el penúltimo mes del año, se registraron 90.209 pernoctaciones, lo que marca un incremento del 5,8% respecto al mismo periodo de 2024. Este dato no es aislado: entre enero y noviembre de 2025, la región ya acumula un crecimiento del 10,4%, demostrando que el interés por el destino austral no deja de expandirse.
El informe del INE destaca que la mejora no solo se ve en la cantidad de gente, sino en la rentabilidad del negocio turístico:
Llegadas de pasajeros: 51.673 personas arribaron a los alojamientos regionales, un 8,5% más que el año anterior.
Ocupación de habitaciones: La tasa llegó al 58,5%, subiendo casi 7,5 puntos porcentuales en doce meses.
Ingresos (RevPAR): El ingreso promedio por habitación disponible alcanzó los $118.358, un salto impresionante del 20,4%.
Tarifa Diaria (ADR): El precio promedio de una habitación en la región se situó en $202.202, un alza del 5,0%.
Mientras otras regiones del país han enfrentado dificultades para atraer visitantes o han visto caer sus indicadores de ocupación, Magallanes brilla con luz propia. La consolidación de destinos como Torres del Paine, Puerto Natales y Punta Arenas como refugios de naturaleza y experiencias exclusivas ha permitido mantener una demanda sólida tanto de chilenos como de extranjeros.
Este dinamismo económico se traduce en un mayor flujo para el comercio local, restaurantes y operadores de servicios, proyectando un cierre de temporada 2025-2026 con cifras récord para la economía magallánica.