El escenario geopolítico en América Latina ha dado un giro radical este inicio de 2026. Tras la histórica y polémica captura de Nicolás Maduro por fuerzas especiales estadounidenses en la madrugada del sábado 3 de enero, el presidente Donald Trump ha intensificado la presión sobre el gobierno remanente en Caracas.
En una reciente entrevista con The Atlantic, Trump lanzó una advertencia directa a la recién ratificada presidenta interina, Delcy Rodríguez: "Si no hace lo correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente mayor que el de Maduro". El magnate subrayó que Estados Unidos está dispuesto a "dirigir" la transición, condicionando la paz al acceso de las petroleras estadounidenses a las vastas reservas de crudo venezolanas.
Pese a las amenazas externas, la cúpula militar venezolana ha cerrado filas —al menos públicamente— en torno a la sucesión constitucional:
-Ratificación: El Tribunal Supremo y las Fuerzas Armadas reconocieron a Delcy Rodríguez como presidenta encargada por un periodo inicial de 90 días.
-Denuncia de Padrino López: El ministro de Defensa,
-Llamado a la calma: El alto mando militar instó a la población a retomar sus actividades laborales y educativas para garantizar la gobernabilidad en medio del estado de conmoción.
La acción unilateral de Estados Unidos ha generado una fractura diplomática en el continente. En un comunicado conjunto, los gobiernos de Chile, Brasil, Colombia, México, Uruguay y España condenaron enérgicamente la incursión militar:
"Expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional", reza el documento oficial.
Asimismo, potencias como Rusia y China han exigido la liberación inmediata de Maduro, mientras que la OEA, a petición de Colombia, celebrará este martes un Consejo Permanente extraordinario para analizar la crisis y sus consecuencias para la estabilidad regional.
Mientras Caracas intenta mantener la normalidad, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, ya se encuentran en territorio estadounidense. Se espera que el exmandatario comparezca este lunes 5 de enero ante un tribunal en Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico y terrorismo, tras haber sido trasladado bajo custodia de la DEA desde una base naval en el Caribe.