La fragilidad del Parque Nacional Torres del Paine se vio nuevamente vulnerada por la conducta irresponsable de un grupo de visitantes. Un registro audiovisual, que rápidamente se difundió en redes sociales, mostró a jóvenes nadando en la laguna del Mirador Base Torres, un sector donde cualquier tipo de inmersión está estrictamente prohibida.
Tras recibir la alerta de otros turistas, guardaparques de CONAF desplegaron un operativo para interceptar a los involucrados. El grupo recibió una amonestación verbal formal y se les ordenó el retiro inmediato del sector, quedando registrados ante futuras sanciones administrativas.
Michael Arcos, director regional (s) de CONAF, fue enfático en explicar que la prohibición no es arbitraria, sino que responde a dos pilares fundamentales:
Seguridad Personal: Las aguas de la laguna provienen directamente de glaciares. El riesgo de sufrir un choque térmico o hipotermia es inmediato, lo que en un sector de difícil acceso como la Base Torres podría resultar fatal.
Protección de la Bioseguridad: El ingreso de humanos a las aguas puede transportar microorganismos y especies invasoras como el alga Didymo (moco de roca). Esta plaga ya ha devastado otros ríos de la región y su llegada a las lagunas de las Torres sería un desastre ecológico irreversible.
"El objetivo de la unidad es la preservación de los ecosistemas en su condición más original", subrayó Arcos.
La época de las "simples advertencias" parece estar llegando a su fin. La autoridad recordó que estas faltas están ahora tipificadas en el artículo 108 de la Ley 21.600 (que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas).
Expulsión Inmediata: Es el protocolo estándar para quienes vulneren los planes de manejo del parque.
Sanciones Penales: La ley actual contempla la posibilidad de persecución penal y multas millonarias para quienes pongan en riesgo la flora y fauna de las unidades protegidas.
Mira el registro acá: