Lo que antes se miraba como un "mal menor" o una forma de subsistencia, hoy es percibido por la gran mayoría de los chilenos como la puerta de entrada para mafias y bandas criminales. Así lo confirma la Tercera Encuesta Nacional sobre Percepción del Comercio Ilícito, presentada por la Cámara Nacional de Comercio (CNC), que arroja cifras contundentes sobre el malestar social frente al desorden en las calles.
El estudio revela que el 59% de los encuestados vincula directamente el comercio ilegal con la delincuencia, mientras que un 43% está convencido de que existe una relación total con el narcotráfico.
El sentimiento de inseguridad ha empujado a los vecinos a endurecer su postura frente a la informalidad en sus propios barrios:
Desaprobación: Más del 60% de la población rechaza tajantemente la piratería y el contrabando.
Comercio ambulante: El 50% de los consultados desaprueba su instalación en las comunas, una cifra que aumentó respecto al año 2024.
Exigencia al Estado: Un aplastante 90% de los chilenos pide que las autoridades realicen más incautaciones, apliquen sanciones más severas y refuercen la fiscalización.
"La gente ya no habla solo de informalidad: lo asocia a delincuencia y crimen organizado. El mensaje es claro: los chilenos quieren orden en las calles y reglas que se cumplan", afirmó José Pakomio, presidente de la CNC.
A pesar del fuerte discurso de rechazo, la encuesta pone al descubierto una brecha entre lo que el ciudadano piensa y lo que hace. En los últimos tres meses, 3 de cada 10 personas compraron en el comercio informal.
¿Qué es lo que más se compra ilegalmente?
Ropa y vestuario.
Artículos de aseo.
Esta contradicción sugiere que, aunque existe temor por la seguridad, el factor económico y la accesibilidad siguen pesando al momento de decidir una compra, alimentando involuntariamente el circuito que el mismo consumidor critica.
Para la CNC, la solución no solo pasa por la policía, sino por empoderar a los gobiernos locales. Pakomio subrayó que los municipios deben ser dotados de herramientas reales para recuperar los barrios comerciales que hoy están tomados por el comercio ilegal.
La encuesta se presenta como una "hoja de ruta" para los alcaldes de todo el país —incluyendo los de la Región de Magallanes—, donde la ocupación del espacio público se ha vuelto un tema de debate permanente en los concejos municipales.