El Congreso Nacional fue escenario este miércoles de uno de los episodios más agresivos en lo que va del año legislativo. El diputado Gaspar Rivas perdió los estribos durante la votación de su proyecto de resolución, el cual busca que el Presidente Boric decrete el monopolio de la exportación de cobre a través de Codelco.
Lo que debía ser un debate técnico sobre soberanía minera terminó en un intercambio de insultos y gritos que obligaron a suspender momentáneamente el orden en la Sala.
El momento más tenso ocurrió cuando la diputada del Partido Nacional Libertario (PNL), Gloria Naveillán, manifestó su rechazo a la propuesta. Ante esto, Rivas —quien además ejerce como vicepresidente de la Cámara— reaccionó con un ataque personal: "¡Cállate, vieja ridícula!", le espetó a la parlamentaria.
Naveillán no dejó pasar el agravio y solicitó la palabra para exigir sanciones:
Comité de Ética: La diputada pidió el respaldo de sus pares mujeres para denunciar a Rivas.
Falta al cargo: Señaló que el comportamiento es indigno de quien ostenta la vicepresidencia de la Corporación.
Exigencia: Solicitó que Rivas le pida disculpas públicas por el trato denigrante fundado únicamente en una discrepancia política.
Previo al incidente con Naveillán, Rivas ya había mantenido un rudo intercambio con el diputado Johannes Kaiser (PNL). El ex candidato presidencial calificó el proyecto como un "desastre" que busca asfixiar a la minería privada para dejarla en manos de los políticos.
Kaiser argumentó que Codelco ha demostrado una "pésima gestión" y que concentrar toda la exportación en el Estado es retroceder a una economía centralizada. La respuesta de Rivas fue una ráfaga de gritos:
Reconocimiento: Rivas admitió que su fin es, efectivamente, "asfixiar a la industria minera privada".
Gritos xenófobos: "¡Censura, alemán, censura!", le gritó a Kaiser, apelando a su ascendencia en un tono agresivo.
Desafío: Invitó al parlamentario libertario a censurar su proyecto "con su neoliberalismo libertario" si tanto le molestaba.
La iniciativa de Rivas solicita que Codelco sea el único exportador autorizado de cobre y sus subproductos en Chile. Según el legislador, esto permitiría un control total de la riqueza mineral, mientras que la oposición advierte que esto destruiría la inversión extranjera, la industria relacionada y miles de empleos en regiones mineras, concentrando un poder peligroso en la administración de turno.