El Senado dio un paso decisivo para que la figura de Sebastián Piñera Echenique se sume al conjunto escultórico de la Plaza de la Constitución, frente a La Moneda. La propuesta, impulsada por parlamentarios de Chile Vamos y sectores del oficialismo, busca reconocer su rol como el primer presidente de centroderecha elegido democráticamente en dos periodos tras el retorno a la democracia.
Pese a que el proyecto fue calificado como "de fácil despacho", la discusión no estuvo exenta de fricciones. Mientras sus defensores apelaron al carácter republicano y al cariño ciudadano demostrado en sus funerales, sus detractores centraron el discurso en los cuestionamientos a su gestión en materia de derechos humanos durante 2019.
La sesión estuvo marcada por dos visiones contrapuestas sobre el legado del exPresidente:
Postura a favor: El senador Luciano Cruz-Coke (Evópoli) defendió la estatura del mandatario y el respaldo popular. "No voy a aceptar que se le imputen violaciones a los derechos humanos a una persona que fue querida por el pueblo chileno", señaló, recordando las masivas filas de ciudadanos durante su velatorio en el Congreso y la Catedral.
Postura en contra: La senadora Claudia Pascual (PC) lideró el rechazo, argumentando que el monumento igualaría a Piñera con figuras como Salvador Allende o Eduardo Frei Montalva de manera injustificada. "No es un Presidente que haya respetado la democracia a todo evento... es reescribir la historia con respecto a lo que ocurrió", sentenció.
Tras esta aprobación, el proyecto de ley será remitido a la Cámara de Diputadas y Diputados. De ser aprobado en dicha instancia sin modificaciones, la ley quedará lista para su promulgación, autorizando la creación de una comisión mixta que se encargará de definir los detalles de la obra, su financiamiento (que usualmente es mediante donaciones privadas) y el diseño del monumento que se emplazará en el corazón cívico de Santiago.