El hecho, que causó indignación entre los fieles de la congregación, ocurrió la tarde del domingo en calle Errázuriz. Chiguay, a bordo de un vehículo Mazda, llegó al lugar con sus facultades alteradas, iniciando una agresión verbal sin motivo aparente contra el diácono Daniel Duarte Yáñez. La rápida intervención de los integrantes de la iglesia permitió retener al conductor hasta la llegada de Carabineros, evitando que el incidente escalara o que el sujeto volviera a circular en su estado.
La fiscalía detalló los alcances de una jornada marcada por la alta dosificación de alcohol en la sangre del imputado y una resolución parcial del conflicto:
El Alcotest: Los exámenes realizados por Carabineros arrojaron que Javier Chiguay conducía con 2,04 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que triplica el límite legal de ebriedad.
Salida por Amenazas: Respecto a los insultos y amenazas de muerte, el imputado optó por ofrecer disculpas públicas en plena audiencia. El diácono Duarte aceptó el gesto, lo que permitió cerrar esa arista mediante una salida alternativa.
Antecedentes: El escenario se complica para el imputado debido a que registra una condena previa por conducción en estado de ebriedad del año 2019. Aunque la pena ya fue cumplida, este antecedente pesa como agravante en la nueva investigación.
El fiscal Oliver Rammsy enfatizó la peligrosidad de la conducta del sujeto, dada la reincidencia y el alto grado de intoxicación.
Suspensión de Licencia: El tribunal decretó la prohibición absoluta de conducir vehículos motorizados durante todo el tiempo que dure la investigación.
Riesgo de Cárcel: Al ser reincidente, la fiscalía advirtió que no se descarta solicitar una pena de presidio efectivo, ya que las medidas anteriores no habrían logrado disuadir la conducta delictual del imputado.