La tranquilidad del sector norte de Punta Arenas se vio interrumpida cuando los trabajadores del Bar Bulnes llegaron al local para iniciar sus funciones habituales. Al abrir las puertas, se encontraron con ventanales destrozados y un desorden generalizado que evidenciaba el ingreso de desconocidos bajo la modalidad de robo con fuerza.
Tras la inspección preliminar realizada por la administración y Carabineros, se confirmó que los antisociales fueron directamente por el activo más valioso del local:
Sustracción: Los delincuentes lograron llevarse una caja fuerte de alta seguridad.
Cuantía: El receptáculo contenía las ganancias acumuladas de varias semanas de trabajo, lo que sitúa el perjuicio económico en una cifra millonaria que golpea duramente la contabilidad del negocio.
Violencia: El ingreso fue calificado como agresivo, dejando mobiliario e infraestructura dañada en el proceso de búsqueda y extracción del botín.
Debido a la magnitud de los destrozos y la necesidad de periciar el lugar, el local —famoso por sus pizzas de metro y por ser un punto de encuentro neurálgico en la zona norte— informó que deberá permanecer cerrado al público. La reapertura está condicionada a la reparación de los daños estructurales y al reforzamiento de las medidas de seguridad para garantizar la integridad de clientes y trabajadores.
La Fiscalía Local de Punta Arenas instruyó de inmediato la concurrencia de equipos técnicos para levantar pruebas que permitan identificar a la banda:
Labocar: Expertos del Laboratorio de Criminalística trabajaron durante la tarde en el levantamiento de huellas dactilares y evidencias biológicas en el sitio del suceso.
SIP: Personal de la Sección de Investigaciones Policiales de Carabineros se encuentra revisando las cámaras de seguridad del recinto y de locales colindantes para reconstruir la ruta de huida de los sospechosos.
Estado actual: Hasta el cierre de esta edición, no hay detenidos, aunque no se descarta que los autores hayan realizado labores de "vigilancia previa" al local.