El rugido de los motores volvió a escucharse en el circuito de Montmeló, España. Desde este lunes, las 11 escuderías de la Fórmula 1 dieron el puntapié inicial a la pretemporada 2026, una etapa crítica donde los ingenieros y pilotos ponen a prueba las profundas modificaciones técnicas de los nuevos monoplazas antes del inicio oficial del calendario en Australia.
Esta primera fase de ensayos en Barcelona, que se extenderá hasta el próximo viernes, tiene la particularidad de realizarse bajo un estricto hermetismo. Las sesiones son a puertas cerradas, sin acceso al público ni transmisión televisiva, una decisión tomada por los equipos para trabajar con tranquilidad en los ajustes iniciales y evitar que posibles fallas tempranas generen alarmas innecesarias en la fanaticada global.
De Europa al desierto La logística de los equipos se trasladará luego a Sakhir para la segunda etapa de prácticas. En el Circuito Internacional de Bahréin, los ensayos sí serán televisados y se desarrollarán en dos tandas: del 11 al 13 de febrero y del 18 al 20 del mismo mes. La estabilidad climática del desierto y sus variadas curvas lo convierten en el laboratorio perfecto para las simulaciones de carrera y sesiones nocturnas.
El calendario más extenso La temporada 2026 arrancará el fin de semana del 6 al 8 de marzo con el GP de Australia en Melbourne. El calendario contempla un récord de 24 grandes premios, recorriendo los cinco continentes. Entre las citas más destacadas para el público hispanohablante se encuentran el GP de España en Madrid (septiembre), el GP de la Ciudad de México (octubre) y el siempre vibrante GP de São Paulo en Interlagos (noviembre).
El campeonato bajará el telón, como es tradición, en el circuito de Yas Marina en Abu Dhabi, el próximo 6 de diciembre, tras una maratónica temporada que definirá al nuevo monarca de la máxima categoría del automovilismo mundial.