Una grave denuncia administrativa sacude al Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Magallanes. La Asociación Sur Docente (ASUMA) manifestó su "profunda preocupación" y malestar debido a que, al cierre de enero, las cotizaciones previsionales y los pagos de créditos de consumo de los docentes siguen impagos, a pesar de que el dinero fue descontado de sus liquidaciones de sueldo en diciembre pasado.
El gremio calificó la situación de "inaceptable", advirtiendo que esta falta de transferencia de fondos está empujando a los profesores a un escenario de morosidad financiera. El no pago de estas obligaciones no solo afecta su historial crediticio ante la banca, sino que además genera intereses y perjuicios directos en sus fondos previsionales y de salud.
¿Viejas prácticas en nuevo sistema? Desde ASUMA fueron enfáticos en señalar que este tipo de irregularidades eran, precisamente, las que se buscaba erradicar con la desmunicipalización y el traspaso a la Educación Pública. "Persisten problemas que anteriormente se atribuían a la administración municipal", cuestionaron desde el gremio, apuntando a que el nuevo modelo no ha cumplido con la promesa de una gestión más eficiente y transparente.
A través de un comunicado, los docentes exigieron tres puntos clave a la dirección del SLEP:
Regularización inmediata de las deudas previsionales y bancarias.
Explicación pública y documentada sobre el destino de los fondos descontados.
Garantías reales de que esta situación no se repetirá en los próximos meses.
Vulneración de derechos "La educación pública no puede construirse vulnerando derechos básicos", subrayó la asociación, remarcando que el profesorado no tiene por qué asumir los costos de una gestión deficiente. Hasta el momento, no ha existido una respuesta oficial por parte de las autoridades del servicio que aclare por qué los dineros retenidos no han sido transferidos a las entidades correspondientes.