Un avance crucial se registró en la investigación por la desaparición de Julia Chuñil, luego de que el Juzgado de Garantía de Los Lagos autorizara la demolición de dos estructuras clave dentro del predio de la víctima: su vivienda y una bodega aledaña. La medida responde a una solicitud del Ministerio Público tras confirmarse un hallazgo que dio un vuelco al caso.
Hace pocos días, peritajes científicos confirmaron la presencia de sangre humana al interior de la bodega mencionada, ubicada en la comuna de Máfil. Este hallazgo es fundamental para la tesis de la Fiscalía, que apunta a un matricidio ocurrido en noviembre de 2024, fecha en que se perdió todo rastro de la mujer en los alrededores de su hogar.
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La tesis del asesinato De acuerdo con los antecedentes expuestos durante la formalización, el crimen se habría desencadenado tras una violenta discusión familiar. La fiscalía sostiene que uno de los hijos de la víctima, identificado como Javier Troncoso Chuñil, la habría ahorcado hasta quitarle la vida en el interior del inmueble.
Posteriormente, se investiga si los hijos trasladaron el cuerpo a otro punto del extenso predio rural para enterrarlo de manera clandestina. La demolición de la casa y la bodega no solo busca encontrar rastros biológicos adicionales o el arma del crimen, sino también despejar el terreno para realizar excavaciones profundas y rastreos con tecnología especializada que permitan dar con el paradero de los restos.
Búsqueda de la verdad La comunidad de Máfil ha seguido con conmoción el desarrollo de este caso que involucra una presunta traición familiar de extrema violencia. Con esta diligencia de fuerza, la justicia busca cerrar el círculo de pruebas sobre el contexto de la desaparición y entregar respuestas sobre el paradero final de Julia Chuñil, en un caso que hoy se tramita bajo la calificación de homicidio.