La historia de Julia del Carmen Chuñil Catricura (72), presidenta de la Comunidad Indígena Putreguel en Máfil, ha transitado por los senderos más complejos de la realidad chilena: desde la defensa del bosque nativo hasta convertirse en el centro de una investigación criminal que hoy mantiene en vilo a la opinión pública.
Tras su desaparición el 8 de noviembre de 2024, cuando salió a buscar animales extraviados en el sector de Huichaco, el caso se elevó a instancias internacionales como la CIDH, bajo la premisa de que una defensora de la tierra podía haber sido víctima de represalias por conflictos territoriales. Sin embargo, este 14 de enero de 2026, la Fiscalía Regional de Los Ríos ejecutó un vuelco que nadie esperaba.
La justicia chilena ha pasado de buscar a una persona extraviada a perseguir un parricidio y homicidio calificado. Los detalles revelados en las últimas horas son contundentes:
Imputados: Tres hijos de Julia —Pablo, Jeannette y Javier— y su exyerno fueron detenidos. Los hijos enfrentan cargos por parricidio, mientras que el exyerno es acusado de homicidio calificado con alevosía.
Prueba Crucial: Durante los allanamientos, se encontró la cédula de identidad de Julia y otras pertenencias personales en el domicilio de uno de sus hijos, objetos que ella portaba al momento de su desaparición.
Otros Delitos: La investigación también vincula a los detenidos con un robo con violencia que afectó a otro adulto mayor de la zona.
Búsqueda del cuerpo: Tras las detenciones, se han iniciado nuevas excavaciones en puntos específicos de Máfil para dar con el paradero de los restos de la dirigente.
El giro judicial no ha sido aceptado por todo el entorno de la dirigente. Lissette Sánchez, nieta de Julia, ha sido la voz más crítica, calificando la acción de la PDI y la Fiscalía como un "montaje" y denunciando una supuesta intención de desviar la atención de los conflictos por la tierra que su abuela lideraba.
Por otro lado, la fiscalía sostiene que la evidencia física encontrada en los domicilios es incompatible con la tesis de un secuestro externo o desaparición accidental, apuntando a una disputa interna que terminó de la peor manera.