Quienes transiten este verano hacia el kilómetro 65 al sur de Punta Arenas notarán un cambio sustancial en la popular desembocadura del río San Juan. Tras años de deterioro por la acción humana, el Monumento Natural Canquén Colorado ha sido renovado bajo un esquema de conservación intensiva que busca recuperar el hábitat de una de las aves más amenazadas de la Patagonia.
La iniciativa, que une esfuerzos públicos y privados, responde a la alarmante cifra de menos de 1.000 individuos de canquén colorado que quedan en toda su área de distribución (Chile y Argentina). El sector de San Juan, aunque atípico para la especie que suele preferir humedales de estepa, ha sido identificado como una zona de colonización y ruta migratoria clave en la Península de Brunswick.
La medida más relevante de este refuerzo es la incorporación de Felipe Contreras y Felipe Vera, los nuevos guardafaunas del sector. Su labor no es solo de vigilancia, sino también educativa:
Fines de semana: Realizan patrullajes preventivos y concientizan a los cientos de turistas que visitan la desembocadura sobre la fragilidad del ave, que anida directamente en el suelo.
Días de semana: Se enfocan en la recolección de basura, monitoreo satelital de ejemplares y control de amenazas como el ingreso de ganado y perros sin supervisión.
San Juan es un punto neurálgico para la recreación magallánica, pero esa popularidad ha sido el mayor desafío para la conservación. El desplazamiento de personas por áreas de nidificación, la presencia de mascotas y el riesgo de incendios forestales ahuyentaron a las aves en el pasado.
“Estamos reforzando el rol para el que fue creado este Monumento: resguardar un área clave para aumentar el éxito de la temporada reproductiva”, señaló Mauricio Ruiz, director regional de Conaf. Por su parte, Cristián Saucedo, de Rewilding Chile, destacó que el canquén colorado es una "especie paraguas", cuya salud indica que todo el ecosistema de la estepa austral está funcionando correctamente.
El proyecto cuenta con la asesoría técnica de Ricardo Matus y Olivia Blank, del CRAL, quienes han liderado los esfuerzos por salvar a esta especie desde los años 90. Con la refacción del cerco perimetral de las 27 hectáreas del monumento y la nueva señalética, se espera que las aves recuperen la confianza para volver a anidar en la zona.
Nombre: Canquén Colorado (Chloephaga rubidiceps).
Población total: Menos de 1.000 individuos en el mundo.
Hábitat en San Juan: Anidan en el suelo, cerca de cursos de agua y pastizales.
Principales amenazas: Perros sin correa, g