El sistema previsional chileno vive un cambio de tendencia. Tras un 2025 marcado por el crecimiento del mercado de seguros, las Rentas Vitalicias han tomado la delantera como la opción predilecta de quienes deciden jubilarse. La razón principal: la búsqueda de seguridad en un contexto donde la longevidad y la volatilidad económica son las principales preocupaciones de la tercera edad.
Desde la industria aseguran que pensionarse dejó de ser un trámite administrativo de "último minuto" para convertirse en una decisión financiera estratégica que requiere planificación, idealmente, años antes de cumplir la edad legal.
La principal diferencia radica en quién asume los riesgos del futuro. Mientras que en el Retiro Programado (AFP) el afiliado mantiene la propiedad de sus fondos pero asume el riesgo de que estos se agoten si vive muchos años, la Renta Vitalicia traspasa esa responsabilidad a una compañía de seguros.
“En la renta vitalicia el monto queda definido desde el inicio. Incluso si la persona vive más allá de la expectativa estimada, la compañía debe seguir pagando la pensión hasta su fallecimiento”, explica Loreto Barril, Jefe Comercial de AuguStar Seguros.
Para los magallánicos que están próximos a jubilarse, los especialistas sugieren mirar más allá del primer pago mensual y evaluar estos factores:
Protección contra la Inflación: Las Rentas Vitalicias se pactan en UF, lo que garantiza que el poder adquisitivo no se pierda con el alza del costo de la vida.
Certeza de por Vida: El monto es fijo y no se recalcula anualmente, eliminando la incertidumbre de ver disminuir la pensión con el paso del tiempo.
Respaldo Institucional: Es vital elegir compañías con alta solvencia y experiencia, ya que el contrato es irrevocable y durará décadas.
Flexibilidad de Cláusulas: Existen opciones como el "periodo garantizado" (para proteger a herederos) o la "renta aumentada" (recibir más dinero los primeros años).
Según el análisis de la experta de AuguStar, esta opción es especialmente recomendable para:
Personas con perfil conservador o moderado que no desean arriesgar sus ahorros en los vaivenes de la bolsa.
Quienes tienen un historial de longevidad familiar (expectativa de vida alta).
Personas con salud estable que buscan asegurar un ingreso fijo para cubrir gastos básicos de largo plazo.