Tras la crisis financiera denunciada por el Consejo Regional de Magallanes (CORE), la reunión entre AGORECHI y la DIPRES —con la presencia de la gobernadora (s) Eugenia Mancilla y Fran del Fierro (DIPIR)— logró un acuerdo para liberar recursos críticos destinados a la zona.
El consejero regional Juan Morano confirmó que se dará prioridad a la deuda acumulada del ejercicio anterior. Según detalló, "aquellas cosas que estaban finiquitadas y facturadas al 31 de diciembre del 2025 van a ser transferidas a partir de mañana".
Esta primera inyección de capital será por "un monto cercano a los 15.000 o 15.500 millones de pesos", lo que permitirá aliviar la carga financiera de los proyectos que quedaron sin flujo al cierre del año pasado.
La urgencia de los fondos responde al complejo escenario laboral en la región. Morano advirtió que el retraso nacional ha impedido que muchas firmas cumplan con sus trabajadores: "Hay empresas que no pueden pagar los sueldos, remuneraciones y leyes sociales; hay deudas que se arrastran en algunos casos de noviembre y diciembre".
"La verdad es que es muy compleja la situación; hay empresas que están en graves problemas e instituciones que están cayendo en problemas", enfatizó el consejero.
A pesar del avance, la solución es parcial. Aún resta un tramo de "15.000 a 18.000 millones de pesos que el nivel central adeuda a Magallanes", los cuales dependen de que la Contraloría tome razón del presupuesto nacional.
Se espera que hacia finales de febrero "la región pueda normalizar su flujo de caja y los 33.000 millones que se adeudan estén absolutamente normalizados".