Lo que comenzó como una visita rutinaria al Centro Penitenciario de Punta Arenas terminó en una audiencia de formalización de cargos. La pericia de los funcionarios de Gendarmería de Chile permitió frustrar el ingreso de sustancias controladas, detectando una maniobra ilícita durante los protocolos de registro de la mañana de ayer, martes 10 de febrero.
La imputada, identificada como Jacqueline Cárcamo Díaz, concurría al penal para visitar a un interno de iniciales B.D.F., pero su ingreso fue interrumpido cuando los guardias notaron una anomalía en su vestimenta.
Durante el registro corporal preventivo, los funcionarios penitenciarios descubrieron que la mujer ocultaba entre su polera un envoltorio sellado con cinta blanca. Al abrir el paquete, se encontraron:
Cinco comprimidos de clonazepam: Fármaco que requiere receta retenida y que es altamente demandado en la población penal.
Sin justificación: La mujer no portaba ninguna prescripción médica ni pudo acreditar que el consumo fuera para uso personal, lo que activó de inmediato el protocolo de detención.
Para la Fiscalía, el ocultamiento y la falta de documentación médica configuran el delito de microtráfico de sustancias ilícitas, tipificado en la Ley 20.000.
Tras ser puesta a disposición del Juzgado de Garantía local, el magistrado de turno evaluó los antecedentes y, pese a recuperar su libertad, le impuso severas restricciones para asegurar su vinculación con el proceso judicial:
Prohibición de acercamiento: La imputada no podrá volver al Centro Penitenciario de Punta Arenas bajo ninguna circunstancia.
Arraigo Regional: Tiene prohibido abandonar la Región de Magallanes durante el periodo de investigación.
Plazo de investigación: Se fijaron 90 días para que el Ministerio Público cierre las indagaciones y determine las sanciones definitivas.