La gestión del tránsito en la capital de Magallanes se ha convertido en un desafío tanto logístico como presupuestario. Con la mayor tasa de vehículos per cápita de Chile, la Municipalidad de Punta Arenas ha debido redoblar los esfuerzos para mantener los 96 cruces semaforizados de la comuna, enfrentando no solo el desgaste natural de estructuras que en algunos casos superan los 40 años, sino también una preocupante ola de siniestros viales.
Solo entre el año 2024 y los primeros meses de 2026, el municipio ha tenido que desembolsar más de $80 millones adicionales para reponer equipos destruidos tras colisiones, dinero que, según la autoridad, sale directamente de las arcas que podrían financiar otros proyectos sociales.
El mantenimiento preventivo y correctivo es una tarea diaria para la Dirección de Tránsito. La red semafórica local enfrenta tres grandes enemigos:
Obsolescencia: Una parte importante del cableado y los controladores tiene décadas de uso, lo que aumenta la frecuencia de las fallas técnicas.
Accidentes: Los choques contra las estructuras obligan a reposiciones completas de cabezales y postes, las cuales deben ser ejecutadas de forma inmediata para evitar riesgos mayores.
Clima Extremo: Las ráfagas de viento y la escarcha magallánica exigen componentes de alta resistencia y una mantención constante de las conexiones eléctricas.
A pesar de los costos por reparaciones, el municipio mira hacia el futuro. El director de Tránsito, Marcel Bermúdez, confirmó que el contrato actual ya contempla la operación manual ante cortes de energía, pero el gran salto vendrá con la sincronización inteligente.
Actualmente, el municipio tiene:
6 nuevos cruces listos para ser semaforizados.
15 puntos críticos en etapa de evaluación técnica.
Gestión con la UOCT: Se espera la integración a un sistema centralizado que permita crear "olas verdes" y mejorar la fluidez vehicular en arterias congestionadas.