El primer boletín del año del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) encendió las alarmas en el sector exportador de Magallanes. La caída de 52,8 millones de dólares respecto a enero de 2025 evidencia una desaceleración que golpeó transversalmente a la industria local, la cual representa el 99% de la matriz exportadora de la región.
El comportamiento por sectores:
Alimentos: Logró mantenerse a flote con US$ 83,4 millones, creciendo un leve 2,1%.
Petróleo y derivados: Fue la gran sorpresa positiva, con envíos por US$ 16 millones y un salto interanual del 56%.
"Resto de industria": Fue el "lastre" del mes, desplomándose un 66,9%, lo que arrastró el promedio regional a la baja.
Silvoagropecuario: Sigue siendo marginal (US$ 0,7 millones) y también cayó un 20%.
El análisis geográfico muestra un cambio en el dinamismo de nuestros principales compradores. Aunque América sigue siendo el destino número uno, la demanda interna de nuestros vecinos parece haberse enfriado.
Un dato que preocupa a los analistas es la caída en el volumen físico. Magallanes envió 154.931 toneladas menos que el año pasado (una baja del 56,4%). Esto indica que, más allá del valor de los productos, la actividad logística y de carga en los puertos regionales ha visto una disminución drástica de su flujo.
¿Por qué importa? Este informe subraya la vulnerabilidad de Magallanes: cualquier cambio en la política económica de Brasil o una baja en la demanda de Taiwán (que cayó un 39,7%) impacta directamente en el bolsillo regional. La economía local sigue "poniendo todos los huevos en la misma canasta", concentrándose casi exclusivamente en la manufactura industrial.