Un sujeto de nacionalidad chilena fue condenado a la pena de 5 años y un día de cárcel efectiva tras ser hallado culpable de abuso sexual reiterado contra su hijastra. Los hechos, que se extendieron por cuatro años, tuvieron lugar inicialmente en Porvenir y continuaron tras el traslado del grupo familiar a Punta Arenas.
Según informó la fiscal Carla Uribe, el Ministerio Público logró acreditar que el agresor realizó actos de significación sexual de forma persistente, aprovechando el vínculo de convivencia. El tribunal desestimó beneficios alternativos debido a la gravedad de los hechos y el daño psicológico causado a la víctima.
Tras un juicio oral de varios días, la justicia magallánica ratificó la culpabilidad del imputado, quien deberá ingresar a un centro penitenciario para cumplir la totalidad de su condena bajo régimen cerrado. La fiscalía subrayó que las pruebas presentadas fueron determinantes para alcanzar la convicción del tribunal "más allá de toda duda razonable".