El primer trimestre de 2026 ha dejado un balance sumamente positivo para la industria salmonera en Chile. Según cifras sectoriales, el valor de los retornos por exportación experimentó un crecimiento del 8%, pasando de los USD $1.838 millones del año anterior a USD $1.990 millones en el período actual.
Sin embargo, el dato más relevante radica en los volúmenes de carga: se exportaron 260 mil toneladas a nivel nacional, lo que representa un aumento del 20% en comparación con 2025.
En la Región de Magallanes, las cifras son especialmente auspiciosas. Los retornos por envíos al extranjero aumentaron en 50 millones de dólares, escalando desde los USD $127 millones registrados en 2025 a USD $177 millones en el presente trimestre. En términos de volumen, la región pasó de 16 mil a 27 mil toneladas exportadas.
Carlos Odebret, presidente de Salmonicultores Magallanes, valoró los datos pero mantuvo la cautela: “Hubo un crecimiento en volumen, lo que no necesariamente proyecta el resto del año, pues el primer trimestre en Chile presenta cosechas más altas producto de la temporada”, explicó. No obstante, reafirmó que esta expansión se traduce directamente en más empleo y mayor actividad económica local.
El éxito magallánico se sostiene en dos mercados clave:
Brasil: Principal destino, especialmente la ciudad de Sao Paulo, donde el alto consumo de la colonia japonesa impulsa la demanda.
Estados Unidos: Segundo mercado en importancia, que exige los más altos estándares de calidad.
Un factor determinante para este posicionamiento es la certificación ASC (Aquaculture Stewardship Council). Actualmente, 47 de los 50 centros de cultivo en Magallanes cuentan con este sello, el más exigente del mundo. “Solo ocho lugares en el planeta cuentan con este nivel de certificación, y Magallanes es uno de ellos”, destacó Odebret, posicionando a la región como un referente global en producción sostenible.