Con el objetivo de conocer el estado de conservación de las macroalgas y su rol como sumideros de carbono, se dio inicio al "Megatransecto Patagonia". Esta investigación marina, una de las más extensas realizadas en el país, contempla seis expediciones entre el Golfo de Corcovado y el Cabo de Hornos para documentar el ecosistema de los bosques de huiro (Macrocystis pyrifera).
Estos bosques submarinos son claves para enfrentar la crisis climática, ya que pueden almacenar hasta 20 veces más carbono que los bosques terrestres. Mathias Hüne, director del Programa Marino de Rewilding Chile, señaló que tras las primeras expediciones se ha comprobado que los canales y fiordos patagónicos funcionan como un refugio climático global. No obstante, alertó sobre amenazas como la presencia de la anémona invasora Metridium senile, la cual disminuye el hábitat de las algas.
El estudio utiliza tecnología avanzada, incluyendo ADN ambiental y miles de fotocuadrantes submarinos en más de 90 sitios. Los datos obtenidos permitirán identificar puntos críticos de biodiversidad y medir el denominado "carbono azul". Carolina Morgado, directora ejecutiva de Rewilding Chile, enfatizó que esta información inédita será fundamental para impulsar la creación de nuevas áreas marinas protegidas.
La iniciativa cuenta con la colaboración de expertos de la Universidad Austral, la Universidad de Victoria (Canadá) y el Centro Austral de Investigaciones Científicas (Argentina). Una vez finalizado el análisis, los resultados serán publicados en revistas científicas y quedarán a disposición del Ministerio del Medio Ambiente a través del Sistema Global de Información sobre Biodiversidad.