La jornada del 1 de mayo tuvo un tono inusualmente institucional bajo la administración de José Antonio Kast. El mandatario eligió el Hospital del Trabajador ACHS en Providencia para dar su mensaje anual, donde visitó a pacientes en rehabilitación antes de enfrentarse a una audiencia que incluyó a dirigentes sindicales y representantes del gran empresariado.
En su intervención, Kast fue enfático en proponer un nuevo trato laboral basado en la colaboración y no en la disputa. “El trabajo necesita volver a ser un espacio de encuentro. Dejemos atrás esa teoría del conflicto”, señaló, en una clara alusión a las ideologías de izquierda. El Presidente insistió en que el bienestar de la familia debe ser el eje de las políticas laborales, promoviendo el trabajo formal como la única vía real para la estabilidad social.
El Jefe de Estado entregó cifras que calificó como "duras" para justificar su sentido de urgencia:
Informalidad: 2,5 millones de personas trabajan sin seguridad social (1 de cada 4 trabajadores).
Desempleo: Más de 900 mil chilenos se encuentran sin empleo formal.
Persistencia: El mandatario recordó que el país acumula 39 meses con una desocupación sobre el 8%.
Kast utilizó la vitrina para reforzar su proyecto de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social, presentado hace solo 10 días. Este plan, que busca responder a los daños de los recientes incendios forestales y al estancamiento económico, propone:
Crédito tributario para Pymes: Incentivo directo para que emprendedores contraten formalmente a nuevos colaboradores.
Reducción de burocracia: Destrabar inversiones para generar plazas de trabajo permanentes.
Fomento al empleo femenino: Medidas paliativas para reducir la tasa de desocupación en mujeres, que hoy llega al 10%.
A pesar del llamado a la unidad, la jornada no estuvo exenta de críticas por parte de la CUT, cuyo presidente, José Manuel Díaz, manifestó su preocupación por el impacto de las reformas en los derechos adquiridos. No obstante, la presencia de la presidenta de la CPC, Susana Jiménez, reforzó la imagen de "diálogo transversal" que el Gobierno buscó proyectar en este feriado.