Lo que se inició como un protocolo de salud rutinario terminó en un intento de evasión frustrado en el principal recinto médico de la región. Un joven que cumple condena en el CIP-IRC de Río de los Ciervos manifestó sufrir una descompensación física, lo que activó el traslado inmediato bajo custodia de Gendarmería hacia el Hospital Clínico de Magallanes.
Agresión a personal femenino
Una vez en el sector de urgencias, el interno abandonó la supuesta debilidad física para arremeter violentamente contra sus custodios. El sujeto inició un forcejeo desmedido con el objetivo de zafarse de las medidas de seguridad y escapar del recinto.
En medio del ataque, dos funcionarios de Gendarmería resultaron heridos. La situación más crítica afectó a una efectiva de la institución, quien tras ser golpeada por el interno perdió el equilibrio y golpeó su cabeza fuertemente contra el suelo. Pese a la agresividad de la situación, el personal logró reducir al joven con el apoyo de los guardias de seguridad del hospital y efectivos de Carabineros que se encontraban en el lugar.
Acciones legales inmediatas
El director regional de Gendarmería, Coronel Rodrigo Campusano Yáñez, valoró la efectividad del procedimiento de contención: "Los dos funcionarios que estaban custodiando al usuario lograron contenerlo de manera oportuna y efectiva", señaló, confirmando que los antecedentes ya están en manos del Ministerio Público.
Por su parte, la institución penitenciaria fue tajante en condenar el ataque. Se confirmó que se presentará una querella criminal por las lesiones provocadas a los uniformados, quienes tras el incidente fueron atendidos en el mismo hospital y diagnosticados con lesiones de carácter leve. El menor, tras ser dado de alta de su falsa afección, fue trasladado de regreso al centro de cumplimiento de Río de los Ciervos bajo medidas de seguridad reforzadas.
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