Los ecos de los motores ya se apagaron en los circuitos más exigentes de la Patagonia, pero el orgullo de haber alcanzado la cima del motociclismo binacional sigue completamente intacto. Tras aproximadamente un mes del cierre de la temporada del Campeonato Binacional de Motocross Chile-Argentina, el piloto natalino Miguel Puratic analizó en calma lo que fue su consagración en la competitiva categoría QX2 (ATV / Cuatrimotos), consolidándose como uno de los máximos referentes del deporte tuerca austral.
El certamen, que contempló un extenuante calendario de seis fechas distribuidas de forma estratégica en las localidades de Río Turbio, Tres Lagos, San Julián, Puerto Natales y Punta Arenas, bajó su telón definitivo en el Motódromo Ricardo Navarro, emplazado en el Barrio Industrial de la capital magallánica. Fue allí donde Puratic revalidó su excelente nivel técnico y físico para quedarse con el preciado primer lugar de la clasificación general.
Para el piloto de Puerto Natales, este título binacional representó mucho más que un trofeo para la vitrina; se transformó en una meta personal de alta exigencia conductiva contra rivales de gran envergadura.
“Significó un logro muy importante para mí como deportista y como un tremendo desafío personal, compitiendo codo a codo con pilotos de un carácter físico extraordinario a lo largo de las rutas de la Patagonia chilena y argentina. Fue un campeonato sumamente exigente en el cual tuve que medir mi nivel técnico en cada una de las pistas, las que estuvieron extraordinarias”, relata el campeón de la QX2.
Puratic detalla que la clave del éxito radicó en un entrenamiento integral y diario que combinó horas sobre el cuatriciclo con preparación en el gimnasio y una nutrición equilibrada para mitigar el tremendo desgaste energético que exige el cross: "En el cross debes mantenerte alerta en todo momento y tomar decisiones en cuestión de segundos, y eso se trabaja abajo de la moto. Logré un equilibrio positivo que me llevó a estar donde estoy hoy en día".
El vínculo de Miguel Puratic con el mundo de las cuatro ruedas no es un asunto fortuito. Aunque comenzó a competir de manera formal en su etapa adulta, el piloto se subió a un vehículo de estas características cuando apenas era un niño, gracias al fuerte arraigo tuerca de su núcleo familiar. Su palmarés reciente es demoledor: Campeón Nacional en 2024, monarca regional y ahora dueño del cetro Binacional 2026.
Al momento de proyectar su carrera y definir sus próximos pasos, el deportista natalino apuesta por la prudencia, aunque confiesa que tiene intenciones de explorar nuevas modalidades:
Próxima Meta: “En este momento me lo tomo con calma; quiero disfrutar el cuatri y ver qué desafío me coloco al inicio de la próxima temporada. Me atrae mucho la idea de probar en la disciplina del enduro. Para eso, sé que debo proyectarme a tiempo y trabajar de forma muy dura para salir a buscar resultados comerciales y deportivos”.
El momento más emotivo de su balance deportivo estuvo dedicado a la memoria de su mentor: "Hoy agradezco de corazón a mi padre por haberme enseñado este lindo deporte y estoy completamente seguro de que, desde el cielo, él está muy orgulloso de todo este camino", concluyó el piloto, recordando que fue a los 5 años cuando su progenitor le presentó su primer ATV de 50cc.