El fin de una era industrial abrió paso de forma acelerada a una inédita oportunidad de innovación y encadenamiento productivo sustentable en el extremo sur del país. Tras el complejo proceso de apagado y suspensión indefinida de las actividades de alto horno y acería de la Compañica Siderúrgica Huachipato, el destino de sus activos mineros en la Patagonia dio un vuelco clave. Autoridades de la Región de Magallanes sostuvieron una reunión de alta gerencia con los ejecutivos de la filial de CAP para evaluar nuevos mercados y aplicaciones tecnológicas para la caliza extraída en Isla Guarello.
El yacimiento de Isla Guarello, un enclave estratégico ubicado en el archipiélago madre de Dios a unos 340 kilómetros al norte de Puerto Natales, operó de forma continua durante casi 80 años con el único objetivo de abastecer de caliza a la emblemática usina de Talcahuano. La detención de la producción de acero en el Biobío obligó a reconfigurar por completo el horizonte financiero de la faena austral, apostando por capturar demandas dentro del propio territorio magallánico.
El seremi de Minería, Óscar Basualdo, destacó que las dimensiones y reservas del yacimiento permiten situarlo bajo los estándares y economías de escala de los grandes proyectos mineros del país, justificando un plan de reconversión de largo aliento:
“Mina Guarello está dentro de la gran minería por la tremenda capacidad de producción instalada que posee. Hoy estamos explorando nuevas alternativas de colocación del mineral diseñadas especialmente para el beneficio de nuestra propia región; esto puede ser para el mejoramiento técnico de caminos de segunda clase (estabilizados) o para los procesos químicos de captura de requeridos en la elaboración de e-combustibles e hidrógeno verde”, detalló el seremi Basualdo.
Por su parte, el seremi de Obras Públicas, Alejandro Marusic, apuntó al valor agregado que significará incorporar este insumo local en las carteras de infraestructura fiscal, ampliando el foco más allá de las carreteras tradicionales:
Infraestructura Pública: “Ha sido una reunión muy enriquecedora que cae de lleno dentro del área de la innovación. Vemos con optimismo la posibilidad de implementar este producto derivado de la caliza en el tratamiento de nuestros caminos secundarios y rurales. Es un tema integral, ya que también poseemos requerimientos en aeropuertos, aeródromos y puertos donde el material puede ser utilizado perfectamente, transformándose en un gran aporte al desarrollo tecnológico de la infraestructura pública regional”, explicó Marusic.
El éxito técnico y económico de esta reconversión productiva quedará supeditado a los ensayos de resistencia y laboratorio que liderará de forma coordinada el laboratorio regional de la Dirección de Vialidad, estamento que visará la factibilidad constructiva del mineral en las rutas australes.
Desde el sector corporativo, el gerente general de Huachipato, Jean Paul Sauré, sinceró la etapa en la que se encuentra la minera tras el cierre de la matriz siderúrgica y las metas de empleabilidad que proyectan inyectar en la provincia de Última Esperanza:
“Estamos recién empezando nosotros este camino, tras los complejos procesos de apagado de lo que fue la compañía de producción de acero en el norte. Sin embargo, parte del plan estratégico de trabajo que tenemos diseñado para Isla Guarello es volver a expandir los niveles de producción respecto de lo que registrábamos antes con la siderúrgica”, puntualizó el alto ejecutivo de CAP.
Sauré se mostró optimista frente a las oportunidades de encadenamiento con las pymes logísticas y portuarias locales, sin descartar que la apertura de estos nuevos mercados regionales de la construcción y las energías limpias traduzca una importante reactivación de plazas laborales y ofertas de empleo especializado para los trabajadores de la Región de Magallanes.
Mira la nota completa acá: