Un hito de vanguardia para la industria de la defensa nacional, el desarrollo geopolítico y la soberanía marítima de la nación se consolidó en la Región del Biobío. El Presidente de la República, José Antonio Kast, encabezó en las dependencias de los astilleros de Asmar Talcahuano la solemne ceremonia de botadura al mar del Buque Multipropósito Anfibio LPD-93 “Magallanes”, una de las construcciones navales más complejas e importantes del Plan Nacional de Construcción Continua Naval impulsado por el Estado chileno.
La alta actividad oficial contó con un despliegue de autoridades que incluyó a la primera dama, Pía Adriazola; ministros de Estado, parlamentarios, autoridades de la macrozona sur y representantes del alto mando de la Armada de Chile, la academia y el sector industrial. Siguiendo con la tradición naval, la ceremonia tuvo como madrina oficial de la nave a Marcela Larrañaga de Leiva, esposa del ex comandante en jefe de la institución marina, almirante (R) Julio Leiva Molina.
Construido íntegramente por las manos de ingenieros y técnicos en las gradas de la Segunda Zona Naval, el LPD-93 “Magallanes” destaca por sus formidables características estructurales: posee una eslora (largo) de 110 metros y un desplazamiento total de 8.010 toneladas de acero de alta resistencia.
El diseño de ingeniería de la nave fue concebido bajo un estándar flexible para cumplir múltiples funciones de alta complejidad institucional, entre las que destacan:
Operaciones Anfibias y Militares: Despliegue de tropas, lanchas de desembarco y vehículos tácticos.
Transporte Estratégico: Conectividad y apoyo logístico a zonas aisladas del territorio nacional.
Ayuda Humanitaria: Hospital flotante y soporte técnico ante catástrofes de la naturaleza.
Misiones Especiales: Operaciones de búsqueda y rescate en alta mar (SAR).
Durante su alocución, el Presidente Kast elogió la capacidad productiva de los maestres de Asmar: "Esta embarcación de estándar internacional no solo nos permitirá proyectar con propiedad las capacidades marítimas de Chile, sino que reforzará el rol histórico de nuestra Armada en tareas científicas, emergencias climáticas y servicios directos a la comunidad. Este es un proyecto estratégico que demuestra la excelencia del compromiso de la industria naval chilena", enfatizó el Mandatario.
Por su parte, la delegada presidencial regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, Ericka Farías Guerra, quien integró la comitiva oficial en Talcahuano, resaltó el impacto directo e histórico que tendrá la entrada en operaciones de la nueva unidad para el extremo austral de nuestro territorio nacional en este jueves 18 de junio de 2026.
La autoridad regional sostuvo con firmeza que el buque “fortalecerá sustantivamente la presencia efectiva del Estado en Magallanes y en el territorio antártico, permitiendo mejorar ostensiblemente el respaldo logístico a las bases científicas internacionales, la conectividad marítima de nuestros canales, la respuesta ante emergencias climáticas y el ejercicio pleno de la soberanía nacional en el confín del mundo”.
Una vez que concluyan las pruebas de puerto, la calibración de sistemas informáticos de navegación y sea incorporado oficialmente al servicio activo de la Escuadra de la Armada, el LPD-93 "Magallanes" se convertirá en la columna vertebral de la proyección antártica chilena, asegurando el abastecimiento logístico y humanitario en las rutas del Mar de Drake.
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