Un hecho de violencia desmedida que tiene consternada a la opinión pública nacional se registró en la zona sur de la Región Metropolitana. Durante la madrugada de este martes 23 de junio de 2026, un niño de 12 años de edad perdió la vida tras ser víctima de un brutal asalto bajo la modalidad de "encerrona" en la comuna de San Bernardo, donde fue arrastrado por la vía pública a lo largo de varias cuadras por los delincuentes que escapaban a bordo del vehículo robado.
La tragedia golpea a una familia que retornaba al país tras un viaje de fin de semana. De acuerdo con los primeros antecedentes, el menor y su padre se habían trasladado a Argentina con el propósito de conmemorar el Día del Padre. Al regresar en dirección a su domicilio ubicado en la comuna de Puente Alto, el conductor se habría desorientado, equivocándose de salida en la autopista de la Ruta 5 Sur para ingresar por error a una caletera en el sector residencial de Catemito.
Fue en ese preciso instante de confusión vial que las víctimas sufrieron la emboscada. Al llegar a la intersección de la caletera con la calle General Urrutia, el automóvil de la familia —donde viajaban el padre, el escolar y una tía de este— fue interceptado y bloqueado por una banda delictual compuesta por al menos siete individuos.
Según los informes preliminares entregados por los equipos policiales, los asaltantes, quienes se presume serían menores de edad, actuaron con extrema agresividad. El grupo intimidó a los tres ocupantes utilizando armas blancas (cuchillos) con el objetivo de obligarlos a descender de la cabina de forma caótica e inmediata bajo amenaza de muerte.
La desesperación se apoderó de las víctimas durante el desalojo del móvil. Por causas que están siendo minuciosamente periciadas, el niño de 12 años no logró desabrochar sus anclajes ni bajar a tiempo de la estructura. Sin medir las consecuencias, los delincuentes tomaron el control del volante y aceleraron a fondo para iniciar su huida a gran velocidad.
Los antecedentes recopilados por la Fiscalía Metropolitana Occidente confirman que el menor quedó enganchado en el cinturón de seguridad del automóvil en marcha. Los criminales continuaron la fuga sin detenerse, arrastrando al pequeño por el pavimento a lo largo de varias cuadras. Su cuerpo sin vida fue finalmente abandonado en la intersección de las calles Portales con Leonardo Da Vinci, punto exacto donde los equipos médicos de emergencia constataron el fallecimiento debido a la gravedad de las lesiones.
Por orden del Ministerio Público, la investigación penal quedó bajo la tutela de las unidades de élite de Carabineros de Chile, específicamente del Departamento OS9 en estrecha colaboración con el Laboratorio de Criminalística (Labocar).
Los equipos especializados se encuentran desplegados en un masivo operativo de rastreo por toda la zona sur de Santiago. Las diligencias en curso se concentran en el levantamiento y análisis de las cámaras de seguridad de las autopistas y el comercio local, la toma de declaración de los familiares y testigos presenciales, y el encargo nacional para dar con el paradero del automóvil sustraído. Hasta el cierre de este reporte, las autoridades de orden no registran personas detenidas por este sangriento homicidio.