Un violento e inaceptable episodio de intolerancia callejera, agresiones físicas contra una autoridad del Estado en pleno ejercicio cívico y un rápido operativo de resguardo policial conmociona a la opinión pública local. El Secretario Regional Ministerial (Seremi) de Energía de Magallanes, Marco Antonio Pinto, fue víctima de una violenta agresión y amedrentamiento tras intentar documentar incivilidades en la vía pública, grave suceso delictual registrado anoche en el casco histórico de la comun.
El ataque se desencadenó en el bloque nocturno, en circunstancias en que el secretario regional se desplazaba a pie con dirección hacia su domicilio particular. Al llegar a la altura de la calle Hernando de Magallanes, la autoridad sectorial divisó flagrantemente a un grupo de jóvenes que se encontraba realizando rayados, grafitis y destrozos en la infraestructura de un paradero de la locomoción colectiva urbana.
Frente al daño patrimonial que sufría el mobiliario de la ciudad, el Seremi Pinto actuó conforme a su deber ciudadano y procedió a registrar visualmente la incivilidad con su teléfono móvil para interponer la denuncia formal ante las policías. Fue en ese preciso instante cuando, de forma imprevista y por la espalda, un sujeto que cubría su rostro con una capucha lo empujó violentamente, provocando que el jefe de cartera perdiera el equilibrio en la acera mientras era increpado a gritos.
La agresión escaló rápidamente en un tenso y peligroso recorrido por la vía pública:
La Dinámica del Ataque
El delincuente persiguió y amedrentó al Seremi a lo largo de un trayecto de aproximadamente 20 metros. Justo en los instantes en que la autoridad regional intentaba refugiarse al interior de una cafetería del sector para ponerse a salvo, el antisocial lo alcanzó y lo agredió físicamente, dándose posteriormente a la fuga ante la mirada de transeúntes.
Tras lograr ingresar y resguardarse en el local comercial, Pinto recibió protección prioritaria por parte de patrullas de Carabineros de Chile de la Primera Comisaría, quienes adoptaron el procedimiento de rigor, acordonaron el área e iniciaron los patrullajes preventivos para dar con el paradero del agresor.
Afortunadamente, tras la constatación de lesiones en el centro asistencial, los médicos confirmaron que el Seremi de Energía no sufrió heridas de gravedad física. No obstante, el violento proceder del encapuchado le provocó un severo cuadro de shock y descompensación emocional debido a la vulnerabilidad del ataque, motivo por el cual debió recibir contención especializada y apoyo técnico en las dependencias de la Delegación Presidencial Regional de Magallanes. Actualmente, la autoridad se encuentra en buen estado de salud y reanudó formalmente sus funciones de agenda.
El propio Seremi Marco Antonio Pinto alzó la voz para condenar el amedrentamiento y blindar la gestión de seguridad del Gobierno:
“No dejaremos bajo ninguna circunstancia que nos asusten o nos amedrenten en la calle. Como autoridades y, sobre todo, como ciudadanos que queremos profundamente a nuestra patria y a nuestra región, seguiremos denunciando con fuerza este tipo de hechos delictuales. La violencia y las incivilidades nunca serán la respuesta en una sociedad democrática”, fustigó Pinto.
La autoridad regional aprovechó de destacar los avances legislativos en la materia: “El Presidente José Antonio Kast está avanzando con fuerza en la implementación del Registro Único de Vándalos, lo cual constituye una excelente noticia para todas las familias y una herramienta clave para que este tipo de ataques cobardes en nuestras calles no se vuelvan a repetir”, recalcó.
A través de un comunicado interno, los funcionarios de la Seremía de Energía de Magallanes condenaron unánimemente el ataque a su jefatura, manifestando que, en su calidad de servidores públicos, rechazan todo acto de violencia física o verbal hacia las personas, independiente de la vereda política de la víctima. Asimismo, agradecieron la oportuna y profesional respuesta de Carabineros, remarcando que ninguna amenaza impedirá que sigan cumpliendo con el deber legal de denunciar delitos si son testigos en los barrios.