Una fuerte ola de repudio generó el delegado de Última Esperanza, Liber Lazo, tras revelar en una entrevista radial detalles íntimos de las patologías de un joven natalino recientemente fallecido.
La exposición de estos antecedentes clínicos privados provocó la indignación de la comunidad, que acusó a la autoridad de estigmatizar la memoria de la víctima y vulnerar el dolor familiar.
Ante las críticas, Lazo emitió disculpas públicas a través de un video, reconociendo con humildad su grave error y la revictimización causada en un momento devastador.