El Consejo Regional (CORE) de Magallanes aprobó una doble glosa presupuestaria destinada a la provincia de Última Esperanza. El primer paquete de recursos contempla una inyección de $99 millones para el mejoramiento y conservación de las pasarelas peatonales de Puerto Edén, mientras que el segundo hito financiero asignó $1.062.433.000 del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) para renovar la maquinaria pesada de la Municipalidad de Puerto Natales.
La intervención en Puerto Edén posee un fuerte componente social, ya que fue autorizada bajo la modalidad de administración directa. Esto faculta al municipio natalino para contratar de forma directa mano de obra local, absorbiendo cesantía y entregando sustento económico a 22 familias afectadas por la veda extractiva y la crisis productiva derivada de la presencia de marea roja en los canales australes.
La alcaldesa de Natales, Ana Mayorga, precisó que las obras permitirán refaccionar los tramos estructurales más antiguos de la red de madera, la cual constituye la única vía de conectividad interna para los cerca de 130 habitantes de la localidad. El deterioro actual del entramado peatonal representaba un riesgo latente de accidentes para niños y adultos mayores, factores que se agravaban por el aislamiento geográfico y la escarcha invernal.
La consejera regional Ximena Montaña valoró el impacto inmediato de los sueldos en la economía familiar de la zona, en sintonía con el consejero Max Salas, quien respaldó el beneficio laboral transitorio, aunque advirtió que la crisis de los pescadores artesanales por toxinas marinas requiere de soluciones gubernamentales de fondo y de largo plazo.
Respecto a la comuna de Puerto Natales, el pleno del CORE visó de manera unánime el financiamiento para la compra de cuatro equipos pesados destinados a reemplazar la flota de servicios generales adquirida en 2013, la cual presentaba una obsolescencia técnica severa, desperfectos mecánicos continuos y un encarecimiento de sus costos de mantención operativa.
Los nuevos camiones y maquinarias —que poseen una vida útil estimada de 10 años— optimizarán de forma inmediata las tareas de mantención de la red vial rural y urbana, agilizarán el retiro de residuos voluminosos y mejorarán el acopio técnico en el vertedero comunal.
El consejero Patricio Gamín destacó la pertinencia de la inversión de mil millones de pesos, enfatizando que dotar al municipio de herramientas operacionales modernas resulta clave para dar una respuesta logística eficiente ante las recurrentes emergencias climáticas que afectan a los más de 21 mil habitantes de la comuna.