En el marco del juicio oral que investiga las circunstancias de la muerte de Diego Armando Maradona, el cardiólogo Gustavo Di Niro —integrante de la Junta Médica Interdisciplinaria constituida en 2021— declaró que los profesionales a cargo del exfutbolista omitieron intervenir pese a los múltiples signos de alerta compatibles con un cuadro de insuficiencia cardíaca.
El perito detalló que durante la internación domiciliaria las planillas de enfermería registraron síntomas como acumulación de líquidos, dificultades respiratorias, taquicardia, hipertensión y alteración del estado de conciencia. Según Di Niro, ante este escenario clínico correspondía intensificar la atención o derivar al paciente, acción que no fue ejecutada por el neurocirujano Leopoldo Luque ni por la psiquiatra Agustina Cosachov, ambos principales acusados.
El especialista recordó que Maradona padecía una miocardiopatía dilatada crónica originada en el año 2000, una condición definitiva que requería tratamiento farmacológico continuo. En ese sentido, cuestionó la suspensión de medicamentos antihipertensivos previa al deceso, aclarando que dichos fármacos resultaban esenciales para contener la falla del músculo cardíaco.
Asimismo, Di Niro catalogó de "básicos" los chequeos realizados al exdeportista y remarcó la falta de exámenes de mayor precisión, como un estudio de perfusión miocárdica. Cabe recordar que el excapitán de la selección argentina falleció el 25 de noviembre de 2020 producto de un edema agudo de pulmón secundario a su insuficiencia cardíaca crónica.