Sin la presencia de Osmán Araya, el trabajador rescatado de la mina San José, se le entregó las llaves de la ciudad y se declaró visita ilustre al apóstol evangélico, Didier Muñoz. Se había informado que el minero iba a ser parte de la delegación que llegaria hasta la ceremonia organizada para el pastor, sin embargo, Muñoz no abordó el avión. La razón que habría entregado para marginarse de la actividad, habría sido el pacto de silencio que firmaron “los 33”, el que consiste en mantener en secreto los detalles de los 70 días de encierro que vivieron en la mina San José. 