“No hemos robado beca alguna ni hemos adulterado ninguna ficha CAS”, sostienen categóricamente los cuatro concejales que se querellaron en contra de María Gallardo Bustamante, hermana del alcalde de Timaukel, por el delito de calumnias e injurias.Así se desprende del documento de los querellantes Margarita Francisca Mayorga Quelín, Luis Facundo Hernández Chacón, Dalmiro Guineo Veli y Nibaldo Clemente Andrade Macías, patrocinado por el abogado Marcos Loaiza, que el profesional presentó ayer en la mañana en el Juzgado de Garantía.
“La querellada ha cometido el delito de calumnias al imputarnos delitos determinados pero falsos, y con más lo ha hecho con publicidad al distribuir sus dichos delictivos a cuanto medio de comunicación se lo recibió o quiso difundirlo”.
La querella es por el delito de calumnias ejercidas con publicidad (delito previsto y sancionado en el artículo 412 del Código Penal). Acusan a la hermana del alcalde Atilio Gallardo de “cometer el delito de calumnias por escrito y con publicidad, al distribuir el 7 de octubre, una declaración pública a todos los medios de comunicación de Punta Arenas”, con imputaciones de haber cometido el delito de robo y falsificación de instrumento público. “Tales imputaciones son falsas. No hemos robado beca alguna. No hemos adulterado ninguna ficha Cas”, plantean los concejales.
Admiten en la querella “que mantenemos un conflicto con el hermano de la querellada, el alcalde de la Comuna de Timaukel, Atilio Gallardo Bustamante, pero aquella es mantenida en el ámbito estrictamente jurisdiccional y jamás en el plano personal ni en el desprestigio ni deshonra de aquel, menos aún de la querellada”.
Los querellantes sostienen que María Gallardo erró gravemente el camino y “cometió un ilícito criminal en nuestra contra”, al difundir la declaración pública con las aseveraciones planteadas. “Además, su afán delictivo la lleva a omitir que también su familia fue beneficiaria de becas durante el año 2009, tal como se podrá apreciar de la investigación que la presente querella genere. Tales antecedentes existen en la Municipalidad de Timaukel”.
La pregunta que se hacen los querellantes es: ¿Podría alguien decir que la concejala Gallardo “robó” esas becas para su nieto o nieta? “Creemos que no, porque existe una reglamentación aprobada por el concejo municipal, que suscribió el propio alcalde Atilio Gallardo”.
“Relevante resulta además señalar que esta situación del otorgamiento de becas fue parte del proceso de fiscalización efectuado por la Contraloría Regional, quien advirtiendo el otorgamiento de becas a hijos y nietos de concejales, señaló que era perfectamente procedente tal como se desprende del contenido de dictamen de la Contraloría General de la República”.
