Se pasea una y otra vez por el cuarto piso del Hospital Regional Doctor Lautaro Navarro Avaria de Punta Arenas, donde está ubicada la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátrica. Se sienta, conversa un rato tanto con familiares como con funcionarios del hospital y personas vinculadas a él que quieren manifestarle su solidaridad. Atiende los llamados a su teléfono celular, que no para de sonar; aprovecha, entonces, de pedir que le lleven un sándwich, se vuelve a poner de pie, abraza a su esposa… Es que los tres últimos días han sido una tortura para Gonzalo Cárcamo Velásquez, padre del pequeño Gonzalo Cárcamo Arancibia, de siete años, quien permanece grave luego del incendio que afectó su hogar, ubicado en la Villa Manantiales.El menor está internado en la UCI pediátrica del hospital regional desde el domingo pasado, tras sufrir quemaduras e inhalar el humo, que dañó su sistema respiratorio. Por lo mismo, está conectado a un ventilador mecánico, luchando por su vida.
Madre e hija dadas de alta
Su padre no quiere dar declaraciones públicas a los medios de comunicación, “porque estoy demasiado afectado”. Sin embargo, tuvo la deferencia con Diario El Pingüino de informar ayer que su hijo no ha presentado mejoría ni empeoramiento. Asimismo, confirmó que tanto su esposa, Alejandra Arancibia, como su hija, Daniela, fueron dadas de alta, pasado el mediodía de ayer, y que las quemaduras que ambas sufrieron serán tratadas ambulatoriamente. De hecho, a tempranas horas de la tarde su mujer se encontraba en la UCI pediátrica, acompañándolo.
Sin embargo, su hijo aún no está fuera de peligro, y eso es lo que más le importa ahora.
