Tanto el Prat como el Sokol salieron con la mejor gente que tenían para este partido, pues sabían que se jugaban el honor de ser el mejor de Magallanes. Además, por la rivalidad futbolística que tienen ambos equipos.Los primeros minutos fueron de estudio, con Prat instalado en terreno rival, moviendo el balón para desesperar a las huestes sokolinas.
Mientras poco a poco en las tribunas, los cánticos de la hinchada del Prat comenzaban a oírse: “Olé, Olé... somos campeones otra vez”
Y llegó el pitazo final, la alegría y la satisfacción de obtener un nuevo título a nivel regional se reflejaba en el rostro de cada uno de los jugadores, dirigentes e hinchas pratinos.
A su vez, los croatas estaban resignados y tristes, pero hay que destacar que aceptaron la derrota con hidalguía, pues se quedaron a recibir su trofeo como vicecampeones, cosa que muchos equipos no hacen en esas circunstancias.
Por su parte, la alegría se traslado hasta el camarín del nuevo campeón regional, donde la champagne, el baile y los cánticos fueron fieles cómplices de la felicidad del plantel, hinchas y dirigentes del Prat.
De esta forma, con la alegría y la tristeza mezcladas, terminó este campeonato, que el próximo año tendrá quizás a nuevos protagonistas, quienes lucharán por ser el mejor de Magallanes.
