
La agresión causó una fractura craneal de carácter grave a la víctima, quien debió ser trasladado por personal del Servicio de Atención Médica de Urgencia (SAMU) hasta el principal centro asistencial de la ciudad.
Las indagaciones que ha realizado personal de Carabineros en el sector indicarían que la menor fue hasta su domicilio ubicado en calle Santa Juana a relatarle a su progenitor lo ocurrido y éste ofuscado habría ido a pincrepar a los participantes de la pelea. Testigos aseguraron que previo al ataque que lo dejó inconsciente, el grupo de personas habría propinado golpes de pies y puños a la víctima, impidiendo que se defendiera.
Según la información entregada por personal de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Clínico Doctor Lautaro Navarro, la situación médica del paciente es crítica y permanece en riesgo vital.
Por orden del fiscal de turno se dispuso que el servicio de investigaciones policiales de Carabineros llevara la investigación, para obtener el esclarecimiento de cómo ocurrieron los hechos.
Testigos
Jóvenes que presenciaron los hechos aseguran que la intervención de Figueroa Mancilla fue desmedida, ya que la riña habría sido entre dos niñas y que el individuo sería quien comenzó a golpear a la atacante de su hija de forma desproporcionada. En ese momento fue cuando un desconocido tomó un madero y golpeó en el costado de la cabeza al herido.
En tanto, la menor que protagonizó la gresca con la hija de Figueroa declaró ayer a Diario El Pingüino: “Estábamos peleando la chica y yo, y este hombre llegó y empezó a golpear a mis amigas. De repente se juntaron muchos vecinos y el hombre cayó al piso, pero no vi quién le pegó”.
Vecinos aseguran que por las noches se escuchan gritos y peleas constantemente, pero que sin embargo nunca pasan de eso, añaden que es raro que se vea algún episodio de tanta violencia.