Según consigna el documento, “esta situación constituye una práctica soterrada para coartar la práctica sindical que deben cumplir los directores en el marco de la Ley 19.296, al condicionar un máximo de horas de fuero para atender situaciones de carácter sindical, lo que atentaría con la representación de los trabajadores institucionales para defender los intereses de los mismos”, añadiendo que “el Informe de Auditoría Interna de la DGAC adolece de la acuciosidad y equilibrio en la ponderación de los antecedentes que respaldan el uso de fuero gremial que dio origen al Sumario Administrativo, donde además se desconoce en forma flagrante la libertad sindical con que deberían poder actuar los dirigentes”.
