De esta forma, la justicia encontró culpable a Julio Millapel, apodado “El Ché”, de la acusación que el fiscal Soto presentó en su contra, basada en que el 4 de agosto del año pasado la Policía de Investigaciones (PDI) de Puerto Natales, utilizando diversas técnicas permitidas por la Ley de Drogas, encontró marihuana en el domicilio del acusado, en calle Sarmiento de la capital de Última Esperanza, producto de una venta de marihuana. Luego, previa autorización judicial de entrada y registro en el domicilio de Millapel, la policía encontró una botella plástica escondida en una canaleta del patio de la casa, la que en su interior contenía un paquete con droga que pesó 25 gramos.
Posteriormente, la PDI encontró en el Cementerio Padre Rossa de Puerto Natales, droga que escondía al interior del sepulcro de los abuelos de su actual conviviente, hallando cuatro contenedores, uno de papel de diario envuelto en cinta adhesiva de color café que contenía una sustancia blanquecina cristalina con olor y características del clorhidrato de cocaína, y otros tres paquetes con cannabis sativa tipo paraguaya. El primero pesó 94,50 gramos y 535 gramos la segunda de las drogas.
La fiscalía está pidiendo una pena de 10 años de presidio para el acusado.