El juez de turno, Jaime Alvarez Astete, autorizó ayer que los 43 corderos que incautó la Brigada de Investigación Criminal de la PDI, fueran donados a distintos hogares de beneficencia de la zona.Esto, porque los profesionales de Salud certificaron que la carne se encontraba apta para el consumo humano.
El éxito de la diligencia policial fue atribuida a los positivos resultados de los servicios especiales que suele realizar Investigaciones en Tierra del Fuego, según lo destacó el subcomisario de la Brigada de Investigación Criminal, Arnoldo Valdés.
El viernes en la noche cruzó en la barcaza, desde Porvenir a Punta Arenas, el conductor de un pequeño camión que traía 43 ovinos faenados clandestinamente. Esto trajo como consecuencia la detención inmediata del chofer, Fermín Olavarría Mora, y de Carlos Barría Hernández.
Estas personas admitieron que faenaron los animales en la capital de la provincia de Tierra del Fuego, debido a la falta de dinero. La procedencia de los corderos es materia de la investigación policial.
