Posteriormente, los adolescentes llegaron hasta el Instituto Sagrada Familia (Insafa) para entregar apoyo a las estudiantes que se atrevieron a “tomarse” el establecimiento, hecho inédito para el plantel, que se encuentra bajo amenaza de desalojo.
Macarena Guerra, una de las dirigentas del movimiento estudiantil, manifestó que las actividades programadas buscaban “seguir mostrando el descontento que existe por la calidad de la enseñanza que se entrega y por las deficiencias locales en el sistema”.
A su vez, durante la tarde, los jóvenes realizaron un recorrido por los establecimientos en “toma” presentando números artísticos, “con lo que queremos darles fuerza a nuestros compañeros que se encuentran al interior de los planteles, llevando adelante con esfuerzo esta movilización”, agregó Guerra.
En tanto, el dirigente estudiantil Sebastián Rivas afirmó que no han existido conversaciones con el seremi de Educación, Raúl Muñoz, para dialogar sobre las problemáticas expuestas, como una alternativa para deponer el paro.
Los estudiantes estuvieron acompañados por los presidentes regionales del Magisterio, Julián Mancilla y de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Dálivor Eterovic.
