
Ayer, 11 personas de Shangzu, al oeste de China, murieron envenenados tras tomar vinagre procedente de recipientes previamente utilizados para almacenar anticongelante. Además, 120 personas han sido hospitalizadas por el mismo motivo y la cifra de fallecidos podría aumentar dado el estado crítico de algunos afectados. Según las autoridades, el motivo de tantas personas intoxicadas, fue estar en época de Ramadán, la que obliga el ayuno durante el día a los musulmanes, mayoría en esta parte del país, y provoca que por las noches se reúnan grandes cantidades de personas. Según los primeros análisis, las muertes y demás casos serían causados por etilenglicol, un líquido incoloro con un sabor ligeramente dulce, por lo que se tiñe color verde fluorecente para evitar ser ingerido por accidente.