En pos de facilitar el diálogo y dar una salida al conflicto estudiantil, la testera del Senado llamó ayer al Gobierno a suspender la tramitación de los proyectos de ley sobre educación. El presidente del Senado, Guido Girardi (PPD) junto al vicepresidente de la cámara alta, Juan Pablo Letelier (PS), sostuvieron que el Ejecutivo, mediante su ultimátum, ha dificultado el diálogo y la coordinación de una agenda común con los actores de la educación.Ejemplificaron esta situación con el programa “Salvemos el año Escolar”, que calificaron como un “chantaje”.
De esta manera, aseguraron que buscarán no legislar los proyectos pronunciados por el Gobierno, hasta que se concuerden sus fundamentos y “se quiten los obstáculos”.
Año escolar perdido
Luego de que el Presidente Sebastián Piñera comunicara que cerca de 70 mil alumnos a nivel nacional (2% del alumnado total) repetirán de curso por no inscribirse en el plan “Salvemos el Año Escolar”, el alcalde de Santiago, Pablo Zalaquett, afirmó que su municipio evaluará la posibilidad de abrir nuevos cursos en establecimientos de excelencia.
El anuncio lo habría hecho tras informar que en su comuna unos 11 mil estudiantes perderán el año, impidiendo el ingreso de nuevas matrículas. “El problema es que no tenemos salas, estamos evaluando las posibilidades”, explicó el alcalde a La Tercera.
“La fecha límite ya pasó. Los directores de colegios tienen la facultad para que algunos alumnos puedan dar exámenes libres pero esto no es para todos. Sólo casos especiales. Por ejemplo, estudiantes con problemas de salud, intercambio, embarazos, etc.”, explicó Zalaquett, apuntando a que, para los alumnos de Santiago, ya no queda opción.
Aclaró, en el mismo sentido, que los 11 mil “tienen el derecho a repetir un año en sus establecimientos. Por lo que, los cupos disminuirán para los postulantes nuevos que aspiren a liceos como el Instituto Nacional”.
En cambio, los estudiantes de Ñuñoa enfrentan una situación más compleja, puesto que, según el alcalde de la comuna, Pedro Sabat, “quienes repitan tendrán que buscar matrícula en otros recintos”.
“Disminuiremos los cursos, por lo que los alumnos que repitan tendrán que irse si no hay vacantes. No abriremos cursos nuevos. Por ejemplo, si en tercero medio tenemos dos cursos y uno repitió, ese uno se tendrá que ir. Tenemos nuestras normas”, dijo a La Tercera.
Acá hay más de dos mil estudiantes en riesgo de repetir el año escolar: “De ellos –precisó el alcalde- hay un grupo que sigue yendo a clases alternativas, gran parte son de cuarto medio. Con ellos, actuaremos distinto. La idea es pasar de manera comprimida la materia y que den nuestros exámenes libres. Luego, el próximo año comenzaremos antes el año escolar (febrero) para terminar de pasar lo que no se alcanzó a ver en 2011”.
Estudiantes confirman
paro nacional
A raíz de la negativa del ministro de Educación, Felipe Bulnes a aceptar íntegramente los puntos clave que solicitaron los universitarios para sumarse a la mesa de diálogo propuesta por el Ejecutivo, el presidente de la Feuc, Giorgio Jackson, insistió ayer en que, para formar una mesa de diálogo, las condiciones que los universitarios le piden al Gobierno buscan un “proceso transparente, sin doble agenda, y que no significara amenazas de pérdida de beneficios para los más vulnerables”.
Con este argumento, confirmó además el paro, anunciado para mañana (en una decisión tomada la semana pasada por el pleno de la Confech), calificando el paro como “una alternativa súper viable y que nos va a poder permitir volver a poner el tema en la palestra”, en conferencia junto a los presidentes de la Fech, Camila Vallejo, de la Universidad Central, Mauricio Carrasco y de la U. Diego Portales, Patricio Indo, en representación de los planteles privados.
Por su parte, Vallejo manifestó que “el gobierno ha perdido una oportunidad histórica de iniciar un espacio, de propiciar un espacio de discusión, de trabajo con garantías mínimas (...) que iban a posibilitar dar solución a este conflicto”. “Este movimiento siempre estuvo consciente de que esta lucha, de que la recuperación de la educación pública y el cambio estructural que requiere el sistema educacional chileno en su conjunto, no era una tarea fácil y menos inmediata”, de acuerdo a la dirigenta universitaria. “Sin embrago –añadió- nunca pensamos, nunca imaginamos que el Gobierno iba a jugar tan sucio en este proceso”, denunciando, en sus palabras, la intención del Ejecutivo de desviar el verdadero objetivo de estas movilizaciones, “desacreditando” al movimiento estudiantil.
