Ayer felizmente fueron rescatados y llevados a constatar lesiones al Hospital Naval de Puerto Williams.
Pero la aventura que vivió Ruperto Márquez Aguila (52), su esposa Leonora Virginia Cea Montalva (49); sus hijas Lorena Soledad (24) y Carolina Loreto Márquez Cea (19) más el sobrino Cristopher Barría Ruiz (8), no la olvidarán jamás.
Leonora Cea Montalva, esposa y madre del grupo familiar extraviado, reconoció que: “En un momento la desesperanza nos atacó”.
En conversación telefónica con Diario El Pingüino, dijo que el viernes salieron a pescar y a dormir en el campo, una actividad tradicional en su entorno familiar, alrededor de las 15.00 horas. Tenían previsto volver a Puerto Williams el domingo al mediodía, porque llevaban alimentos para dos días, así que se levantaron a las cinco de la mañana, “pero nos sorprendió la nieve y nos extraviamos. En esos instantes la situación que nos tocó vivir fue muy compleja y en un momento la desesperanza nos atacó”.
“Al darnos cuenta que estábamos extraviados tuvimos que racionar la comida, porque no sabíamos cuando íbamos a encontrar la ruta. Se veía todo blanco y el hecho de no tener comida nos afligía”.
En su relato Leonora cuenta que al regreso se desorientaron, porque tomaron un camino alternativo, ya que en la ida enfrentaron un camino con muchas bajadas, barranco y palos. Así que el esposo optó volver por otro lado, por un valle, “pero seguramente hicimos una mala ruta y anduvimos en círculo, caminando muchas horas y no sabíamos cómo volver”.
El sobrino, de ocho años, siempre estuvo bien. “Fue el que más cuidamos, por la misma fragilidad del niño, incluso preferíamos que comiera él, antes que nosotros adultos, prueba de ello es que en el hospital lo encontraron muy bien”, destacó la mujer.