
La joven, que permaneció internada en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, fue sometida a una cesárea de urgencia, ya que estaba embarazada de seis meses, por lo que corría peligro al momento del trasplante.
Dominique pesó 730 gramos al nacer y fue estabilizada con el paso de las horas, encontrándose hasta el día de hoy fuera de riesgo vital.
Marcela se encontraba con un edema cerebral, lo que le había provocado graves problemas neurológicos, que la tenían en extrema gravedad, según informó el doctor Jorge Martínez, quien especificó que la hora del deceso fue a las 14.20 horas.
La joven recibió ayer la visita del arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati.