Entre hoy y el miércoles deben ser dejados en libertad cuatro militares y seis agentes policiales que estuvieron secuestrados entre 13 y 14 años en manos de la guerrilla. Los helicópteros cedidos por Brasil para participar en el operativo de liberación de diez rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que tendrá lugar a partir de hoy, partieron desde el territorio brasileño, informaron fuentes del Comité Internacional de la Cruz Roja. Los dos helicópteros Cougar 532UE facilitados por el Gobierno brasileño para la operación despegaron poco antes de las 12.00 hora local desde Sao Gabriel da Cachoeira, próximo a la frontera con Colombia, según una fuente del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organización que participa en el dispositivo.
Está previsto que los aparatos aterricen en la ciudad colombiana de Villavicencio (centro), desde donde está programado que mañana inicien el rescate de los primeros rehenes.
La líder del grupo Colombianos y Colombianas por la Paz (CCP), Piedad Córdoba, que actúa como mediadora y colabora en la operación, había explicado previamente que la entrega de rehenes será realizada en dos etapas, hoy y el miércoles.
Los secuestrados que la guerrilla colombiana se ha comprometido a liberar son los militares Luis Alfonso Beltrán Franco, Luis Arturo Arcia, Robinson Salcedo Guarín y Luis Alfredo Moreno Chagüeza.
Con ellos, también deberán recobrar la libertad los policías Carlos José Duarte, César Augusto Lasso Monsalve, Jorge Trujillo Solarte, Jorge Humberto Romero, José Libardo Forero y Wilson Rojas Medina, todos secuestrados entre 1998 y 1999.
Brasil, que ha participado en otras tres ocasiones en operaciones de esta índole, ha aportado dos helicópteros y sus tripulaciones, formadas por un total de 20 oficiales y soldados del Ejército.
Las FARC, la guerrilla más antigua de Colombia con 47 años de sangrienta lucha contra el Estado, aseguran que estos son los últimos rehenes uniformados que mantienen en su poder.
Para facilitar las operaciones, el Ejército de Colombia suspendió las acciones militares en una amplia zona del departamento suroriental del Meta, según el protocolo de seguridad acordado.
