
En este sentido, el Secretario Regional Ministerial de Economía, Fomento y Turismo, Marco Antonio Mella, acotó que “esta iniciativa permite además, fomentar la formulación de nuevas iniciativas de inversión que permiten mejorar el desarrollo socio- económico del sector pesquero artesanal de la región y contribuir así, a rentabilizar las caletas pesqueras como unidades de negocio a cargo de cada una de las organizaciones que las administran”.
Programas.
De este modo, el programa "Mejoramiento Productivo para pescadores artesanales de Agua Fresca, Provincia de Magallanes", contempla un monto de $10.000.000, se extiende por tres meses y beneficia a 10 personas. Su fuente de financiamiento es el Fondo Administración Pesquera y consiste básicamente en el mejoramiento de las embarcaciones extractivas y de sus motores, mejora del casco, enfibrado, pintado y mejoras que permiten la disminución de los costos por reparaciones menores sucesivas y aumento de la productividad, manteniendo la actividad pesquera en esta zona de la región, que abastece con productos frescos a la comuna de Punta Arenas. Además, el poner a punto los motores, es de real importancia no solo para los costos, sino también para el cuidado del medio ambiente, debido a que un motor en mal estado es muy contaminante.
“Tras seis meses del desborde de los ríos en la provincia de Magallanes, los pescadores artesanales de la caleta Agua Fresca, al sur de Punta Arenas, podrán recibir bienes que les permitirán volver a levantar sus embarcaciones y hacerse a la mar. En esta oportunidad las adquisiciones generadas con fondos del Convenio Regional para la Pesca Artesanal involucran paños de red, encabalgaduras, plomadas, boyerines, reparaciones de motores, entre los más relevantes”, profirió el Director Zonal de Pesca, Ricardo Radebach.
En tanto, el “Programa Apoyo Pequeños Bentónicos”,
al igual que el anterior, considera $90.000.000 y su fuente de financiamiento es
el Fondo Administración Pesquera. Beneficia a 16 personas de
Punta Arenas y a 64 de Puerto Natales.
“Éste permitió a cada uno de los agentes extractivos involucrados (armador, buzo y/o tripulante) en las pesquerías bentónicas a acceder a equipamiento básico de trabajo o habilitación de embarcación, que le permita iniciar la temporada de pesca con un menor nivel de deuda o dependencia de un tercero”, enfatizó Radebach.
Finalmente, para los tripulantes, tradicionalmente postergados en los proyectos de fomento a la pesca artesanal, se busca tanto mejorar sus condiciones de trabajo (adquisición de trajes adecuados para las condiciones meteorológicas imperantes en la región) como entregarles otras herramientas de trabajo.