Esta es una historia que se remonta al año 2009, cuando el entonces intendente Mario Maturana firmó, a nombre de la Comisión Regional del Medio Ambiente, la resolución que revocó los permisos ambientales a la Empresa Resitec y ordenó el cierre de la planta de propiedad de Solo de Zaldívar.
“En ese momento nosotros presentamos un reclamo ambiental y lo ganamos en el Tercer Juzgado de Punta Arenas. La Corema apeló y en la Suprema volvimos a ganar, cuatro a cero”, recuerda el abogado del empresario, Luis Villarroel Somoza (más antecedentes en Diario El Pingüino).
